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Tormenta Bonnie sí afectó, aunque el régimen esconda sus impactos en Nicaragua

Elen

Extensas áreas de cultivos de arroz de las comunidades de Sang Sang, Kitaski y San Esquilas en Territorio Li Lamni y Siksa Yari, en el territorio de Kipla Sait Tasbaika Kum en el alto Wangki quedaron bajo agua.
Extensas áreas de cultivos de arroz de las comunidades de Sang Sang, Kitaski y San Esquilas en Territorio Li Lamni y Siksa Yari, en el territorio de Kipla Sait Tasbaika Kum en el alto Wangki quedaron bajo agua.

Foto: Enviada desde el territorio

Aunque la tormenta tropical Bonnie se aleja de Centroamérica a través del Océano Pacífico, tras su ingreso al caribe sur de Nicaragua la noche del viernes dos de julio, dejó a su paso al menos cuatro muertes tras la crecida de los ríos e importantes afectaciones.

No obstante, un informe del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres de Nicaragua (SINAPRED) minimizó las afectaciones, afirmando que la tormenta no generó muertes de forma directa.

Según el director de esa institución, Guillermo González, las lluvias relacionadas a la tormenta, ocasionó “daños menores” a viviendas, 352 casas anegadas, 123 con daños parciales en los techos, cinco escuelas con daños menores en El Rama y El Castillo, destrucción total de tres casas y varias letrinas afectadas. En los municipios de Rivas y Altagracia se reportó la caída de más de 400 árboles, manifestó González.

Pero la información oficial no ahondó sobre las afectaciones en los territorios que han quedado incomunicados e inundados tras la crecida de los ríos, como es el caso de las comunidades circundantes a la cuenca media y cuenta alta del Río Coco. Nos referimos a las comunidades de Sang Sang, Kitaski y San Esquilas en Territorio Li Lamni y Siksa Yari, en el territorio de Kipla Sait Tasbaika Kum en el alto Wangki.

Desde estos territorios, comunitarios informan sobre las pérdidas de extensas áreas de cultivos de arroz que quedaron bajo el agua tras las fuertes lluvias del pasado domingo. Al menos unas 68 familias fueron desplazadas de sus áreas de cultivo, lo que complica la seguridad alimentaria de las personas. El otro aspecto es que, con la inundación del río, las comunidades no pueden pescar en aguas turbias, porque los peces se han retirado a lugares más seguros.

“Los líderes comunitarios, lo que dicen es que hay gente pasando hambre en estos momentos. Y como los cultivos se han perdido la situación va empeorando en los próximos meses porque la cosecha de arroz tenía que salir en septiembre, pero ya con este problema es poco probable la cosecha”, manifestó una fuente que prefirió el anonimato.

Otra situación que se ha agravado tras las inundaciones causadas por Bonnie, ha sido un brote de gripe, fiebre y diarrea a causa de ingerir agua contaminada. Esta situación afecta principalmente a niñas y niños y a personas de la tercera edad, que no cuentan con atención médica. La ciudadanía hace frente a sus problemas de salud con medicina tradicional, pero no ha sido suficiente.

“En Sang Sang la clínica de la comunidad fue cerrada y lo que dijo el MINSA fue que, como la comunidad no cuidó al enfermero, entonces la comunidad está castigada por siete meses. Así que, no hay enfermeros, ni mucho menos medicamentos” mencionó con indignación la fuente.

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