CIDH: Persisten graves violaciones de DD. HH. en Nicaragua
- 16 Abr 2026
- 5:35 p.m.
La CIDH recibió denuncias sobre vigilancia, hostigamiento, amenazas, actos de violencia y asesinatos contra personas nicaragüenses en el extranjero. • Foto: Redes Sociales
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el 16 de abril, a través de un comunicado, las continuas violaciones a los derechos humanos en Nicaragua de las que dijo persisten en el tiempo ocho años después de las protestas ciudadanas de 2018.
“La situación de derechos humanos en Nicaragua continúa siendo una de las más graves de la región, en un contexto en el que se ha consolidado una concentración absoluta del poder en el entorno familiar Ortega-Murillo” advirtió la CIDH.
Patrones de violaciones persistentes
La CIDH señala en su comunicado que entre los patrones persistentes están las detenciones arbitrarias, la persecución política y religiosa, los que son perpetrados incluso más allá de las fronteras.
“En particular, la CIDH, a través de su Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), sigue recibiendo información sobre detenciones arbitrarias y privaciones de la libertad por motivos políticos contra cualquier persona percibida como opositora al régimen” dice el documento, el que refiere que el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas ha documentado que al menos 46 personas se encuentran privadas arbitrariamente de su libertad en condiciones contrarias a la dignidad humana.
Otras violaciones recurrentes señaladas en el documento de la CIDH son la profundización de prácticas sistemáticas de detenciones arbitrarias, muertes bajo custodia, torturas, violencia sexual y condiciones de detención degradantes contra personas opositoras y defensoras de derechos humanos.
Adicionalmente, señala el documento, “se presentaron casos de desapariciones forzadas y se señalaron los impactos diferenciados que enfrentan mujeres, personas mayores, personas con graves condiciones de salud, personas indígenas, así como liderazgos comunitarios y personas defensoras”.
Sobre las restricciones a la libertad religiosa señala que, “las autoridades mantienen la imposición de severas restricciones a la libertad religiosa, prohibiendo celebraciones en espacios públicos, vigilando ceremonias y criminalizando expresiones de fe” reitera.
Persecución contra periodistas, activistas de DD. HH. y líderes indígenas no cesa
La CIDH resalta que, en un contexto de espacio cívico severamente limitado, “persiste la persecución contra periodistas, personas defensoras, liderazgos indígenas, artistas y cualquier persona percibida como opositora, tanto en el entorno físico como digital”.
Asimismo agrega que dicha represión se extiende a sus familias, cuyos miembros enfrentan restricciones a la libertad de movimiento mediante la negativa a entrar al país o para acceder a documentos de viaje, la privación arbitraria de la nacionalidad y la confiscación de propiedades.
Represión transfronteriza
La Comisión también hizo hincapié en las acciones represivas y persecutorias ejecutadas por la dictadura más allá de las fronteras del territorio nacional.
El documento advierte que “es particularmente grave la información recibida sobre actos de represión perpetrados más allá de las fronteras de Nicaragua”, en ese sentido amplía diciendo que la CIDH recibió denuncias sobre vigilancia, hostigamiento, amenazas, actos de violencia y asesinatos contra personas nicaragüenses en el extranjero, así como el uso indebido de mecanismos de cooperación internacional, como las alertas rojas de INTERPOL y solicitudes con fines de extradición y prohibición de reingreso.
Invasión y despojo en comunidades indígenas
Otra situación que destaca la CIDH es la también persistente invasión de colonos en comunidades indígenas y afrodescendientes, así como la expansión de actividades extractivas y la violencia por parte de empresas extranjeras en territorios ancestrales, lo que ha resultado en desplazamientos forzados. “Esta situación persiste bajo la tolerancia estatal que consolida un contexto de violencia, impunidad y desprotección para las comunidades afectadas” señala el organismo.
Por otro lado exhorta al Estado de Nicaragua a cesar todas las violaciones a los derechos humanos, liberar incondicionalmente a todas las personas encarceladas por motivos políticos y restablecer la democracia.
De igual manera recuerda a los Estados de la región y a la comunidad internacional su responsabilidad de promover el restablecimiento de la democracia y la plena vigencia del Estado de derecho en Nicaragua. “El fin de la impunidad y el retorno del sistema de democracia representativa constituyen la mejor garantía para el ejercicio efectivo de las libertades fundamentales y los derechos humanos, y es el firme sustento de la solidaridad entre los países del continente” señala.
La CIDH también advierte que continuará monitoreando de cerca la situación en el país a través del MESENI, denunciando las violaciones registradas y recomendando la adopción de medidas que contribuyan a la protección de los derechos humanos.
