Crece rechazo internacional a abolición de elecciones libres en Nicaragua
- 23 Jul 2026
- 11:47 a.m.
La anunciada decisión del dictador nicaragüense Daniel Ortega, de acabar con los procesos electorales con participación pluralista, sigue acrecentando el repudio de diferentes países y organismos internacionales.
Al repudio de Costa Rica, Estados Unidos y Panamá, los tres primeros países en reaccionar, se han sumado Guatemala, República Dominicana y Chile. También a las declaraciones del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, se añaden las del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, además de varios excancilleres latinoamericanos.
El miércoles 22 de julio, Türk externó su repudio a las declaraciones e Ortega sobre abolir los comicios y abogó por el restablecimiento del Estado de derecho en Nicaragua.
Todas las personas de cualquier tendencia política deben poder votar y postularse a cargos públicos, demandó el funcionario de la ONU, a la vez que cuestionó cómo en Nicaragua se continúan acentuando las restricciones a las libertades fundamentales, mencionando entre otras, la reciente revocación masiva de licencias a profesionales del derecho "sin fundamento jurídico ni explicación oficial alguna".
Türk recordó también que al menos 46 personas continúan privadas de libertad por motivos políticos, sin dejar de condenar la creciente persecución contra la iglesia católica.
El lunes 20 de julio, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, dijo en relación a las declaraciones de Ortega que “el régimen nicaragüense ha hecho ahora explícito lo que sus acciones habían demostrado desde hace tiempo: ha abandonado la democracia, incluso la apariencia de ella”.
Previamente, el mismo día, Costa Rica a través de la Cancillería y la Asamblea Legislativa condenaron la decisión de Ortega y abogaron por la realización de “elecciones libres, democráticas, transparentes y plurales en la República de Nicaragua.”
Por su parte Panamá reaccionó a través de la Cancillería llamando a consulta a su embajador en Managua expresando que suprimir un derecho fundamental como es el voto “representa un fuerte agravio” a los principios democráticos.
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró en la víspera, que “la Administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega profundiza la represión en el país y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de EE. UU”.
Guatemala: “Grave vulneración a los principios democráticos”
La Cancillería de Guatemala también condenó la afirmación del dictador nicaragüense, al señalar que esta constituye una grave vulneración de los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Carta Democrática Interamericana y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como de los principios de democracia y del sufragio universal.
Guatemala aseveró además que “la supresión de los procesos electorales elimina toda posibilidad de alternancia en el ejercicio del poder, restringe los derechos políticos de la ciudadanía y debilita los principios del Estado de derecho, la separación de poderes y el pluralismo político”.
El gobierno guatemalteco también expresó su solidaridad con el pueblo nicaragüense e hizo un llamado “al pleno respeto a las libertades de expresión, de asociación y de participación política, elementos indispensables para garantizar una sociedad democrática que ejerza el derecho a celebrar elecciones periódicas, libres y justas”.
República Dominicana: “Ningún gobierno puede privar a un pueblo de su voluntad soberana”
El gobierno de Republica Dominicana, mediante un comunicado de Cancillería, fechado el 22 de julio, también condenó “en los términos más enérgicos” las aseveraciones de Ortega.
“Una declaración de esta naturaleza constituye un abierto desconocimiento de los principios esenciales de la democracia representativa y del derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus gobernantes mediante elecciones periódicas, libres, justas, transparentes y plurales” advirtió la nación caribeña.
Dominicana afirmó a la vez que la celebración de elecciones libres, justas, basadas en el sufragio universal y secreto, con pluralismo político, “constituyen elementos esenciales e irrenunciables de la democracia representativa”.
Chile: “Nicaragua debe elegir a sus autoridades”.
El Gobierno de Chile expresó su “honda preocupación” por las declaraciones formuladas por el dictador nicaragüense y reafirmó que “la celebración de elecciones libres, periódicas y transparentes constituye un elemento esencial de la democracia representativa, conforme a lo consagrado en la Carta Democrática Interamericana”.
Asimismo manifestó que tales declaraciones comprometen el derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus propias autoridades. El comunicado emitido por la Cancillería chilena el 22 de julio también refiere que Chile reafirma su compromiso con la promoción y protección de los derechos humanos, las libertades fundamentales y la democracia en el hemisferio.
Finalmente instó al gobierno de Nicaragua a “respetar y garantizar el pleno ejercicio del derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus
autoridades mediante elecciones libres, periódicas y transparentes”.
Ortega y Murillo reaccionan fúricos
Los codictadores nicaragüenses, atentos a las críticas, han reaccionado con sendos comunicados dirigidos a los interlocutores que han cuestionado la decisión de abolir las elecciones.
A Costa Rica respondieron que Nicaragua no es provincia de ese país, y llamaron a su gobierno a observar el principio de “no intervención o injerencia en los asuntos internos de otros Estados”
A Dominicana le arengaron que “resulta increíble, a estas alturas de la historia, que un pueblo valiente y digno, como el pueblo dominicano, que ha sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales, tenga voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas Instituciones.”
En tanto la dictadura respondió a Chile en el mismo tono afirmando que sus comentarios “lucen injerencistas”. Mediante una nota de la Cancillería de este 23 de julio, el régimen demandó “el más absoluto respeto a los principios de no Injerencia y no Intervención, en base a las consideraciones que nos debemos tener los Estados, sobre nuestras propias decisiones”.
Murillo: Elecciones sí, pero propias”
La codictadora reiteró el miércoles que, en el pasado, los procesos electorales en Nicaragua, han sido “fraguados, diseñados, dirigidos, orientados por los Estados Unidos”.
“Ese tipo de elecciones contra el pueblo no vendrá, no volverá jamás a esta Nicaragua. Elecciones sí, pero elecciones propias y cuando decimos propias, son de nuestro pueblo bendito, diseñadas, organizadas desde nuestra soberanía nacional, desde nuestra dignidad nacional para elegir a los mejores nicaragüenses que sabemos de luchas y de honor” ripostó la tirana de Nicaragua.