Daysi Torres sigue del “timbo al tambo” en el servicio exterior
- 06 May 2026
- 3:25 p.m.
Daysi Torres junto al canciller venezolano Yvan Gil Pinto en marzo de 2023, cuando asumió por primera vez la representación diplomática de Nicaragua en Venezuela. • Foto: Cancillería Venezuela
La exalcaldesa de Managua, Daysi Torres, nuevamente es movida dentro del personal designado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo para servir de representantes diplomáticos en el exterior.
Esta vez, según consta en el Acuerdo Presidencial 62-2026, publicado el miércoles 6 de mayo en el diario oficial La Gaceta, a Torres se le asigna nuevamente la representación diplomática en Venezuela, cargo del que había sido destituida el 29 de enero de 2026.
“Nómbrese a la compañera Daysi Ivette Torres Bosques en el cargo de Embajadora Extraordinaria y Plenipotenciaria de la República de Nicaragua ante el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela” dice el Acuerdo Presidencial suscrito por los codictadores el 4 de mayo y publicado este miércoles.
Torres permaneció en el cargo de embajadora en Venezuela desde marzo de 2023 hasta finales de enero de este año. Fue retirada del cargo semanas después de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos.
Posteriormente, el 3 de febrero, tras su destitución en Venezuela, fue nombrada embajadora en Cuba mediante el Acuerdo Presidencial 21-2026, cargo en el que no duró ni dos meses, pues fue destituida el 26 de marzo según consta en el Acuerdo Presidencial 42-2026, también publicado en La Gaceta.
La funcionaria del régimen Ortega Murillo, de profesión periodista, laboró en medios de comunicación afines al régimen, posteriormente, en julio de 2009, cuando fungía como vicealcaldesa de Managua, asumió el cargo de alcaldesa tras la repentina muerte de Alexis Arguello.
Torres permaneció al frente de la alcaldía capitalina bajo la supervisión del secretario general de la comuna Fidel Moreno, hasta enero de 2018.
Pésima gestión en el servicio exterior
Los constantes movimientos en las misiones diplomáticas de Nicaragua en el exterior, han sido interpretados por expertos en el tema como una pésima gestión del servicio diplomático por parte del régimen Ortega Murillo, lo que a la vez evidencia una inestabilidad en las misiones diplomáticas asignadas por los dictadores a sus más leales adeptos dentro de las filas del partido gobernante.
Cabe también señalar que los movimientos en las representaciones diplomáticas de Nicaragua en Cuba y Venezuela se dan en medio de una creciente presión de Estados Unidos sobre las tres naciones, como parte de una política estadounidense que busca desbancar a las dictaduras y encauzar el camino hacia la transición democrática en el continente.
