Déficit hídrico golpea a Nicaragua, invierno 2026 con escasez
- 10 Sep 2026
- 10:15 a.m.
El nivel de agua de Las Canoas, un embalse clave para la agricultura en Nicaragua, ha bajado drásticamente. • Foto: Onda Local
El análisis comparativo de los boletines climáticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) correspondientes a mayo, junio, julio y agosto de 2026 revela una anomalía crítica: el establecimiento y consolidación de un severo déficit de precipitaciones en la mayor parte del territorio nicaragüense.
Mientras que los superávits pluviométricos se mantuvieron confinados a zonas muy específicas de las regiones autónomas del Caribe, los boletines del Ineter indican que el déficit hídrico se convirtió en el denominador común de las zonas productivas, del Pacífico y el Corredor Seco.
Evolución mensual del déficit: Una sequía extendida
De acuerdo con el boletín de mayo, hubo un arranque fallido del invierno. Todas las zonas climáticas del país registraron acumulados de precipitación por debajo de la norma histórica.
El Índice Estandarizado de Precipitación (IPE), que usa Ineter, reflejó categorías que oscilaron de moderadamente seco a extremadamente seco en gran parte del territorio, dificultando el inicio de los ciclos de siembra de primera.
El boletín de junio señala que “siete de las ocho zonas climáticas del país presentaron déficits de precipitación frente a su media histórica”, con categorías de secas a extremadamente secas. Solo la Costa Caribe Norte reportó condiciones normales, mientras el resto del país sufrió los estragos de la escasez de lluvias y récords históricos de temperaturas máximas.
La profundización de la escasez
Las regiones del Pacífico, el Corredor Seco y la región Central registraron lluvias por debajo de lo normal, con categorías de moderada a extremadamente seca. Únicamente la Costa Caribe Norte y Sur se salvaron del déficit, presentando valores normales o superiores.
Para agosto el déficit continuó implacable en las regiones del Pacífico, el Corredor Seco, Norte y Central, con categorías de “moderadamente seco a extremadamente seco”. En contraste, la Costa Caribe Sur fue la única que registró anomalías positivas con lluvias por arriba de lo normal.
Influencia del fenómeno de El Niño
El régimen de Nicaragua ha tratado de minimizar el impacto del fenómeno de El Niño. El director del Ineter afirmó en agosto en un medio oficialista que el impacto de El Niño, ha sido mínimo.
No obstante, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) afirma que El Niño tiene un cien por ciento de posibilidades de ocurrir. Los déficits de lluvia en Centroamérica están impulsados de forma directa por la transición y fortalecimiento del fenómeno El Niño, afirmó la organización.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierte sobre la escasez de lluvia en Centroamérica durante 2026.
El organismo señala que la variabilidad climática y la escasez de lluvias amenazan fuertemente los medios de subsistencia y los cultivos de granos básicos (maíz y frijol) durante la temporada de siembra de primera, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas en zonas vulnerables como el Corredor Seco.