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Permiten "visita especial" a presas y presos políticos en el Chipote

Onda Local

En un comunicado publicado hoy por la policía subordinada el régimen Ortega-Murillo manifestó que “en ocasión de las festividades de la purísima y la gritería”, las familias podrán visitar a sus presas y presos políticos, quienes guardan prisión en el complejo de la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como “El Nuevo Chipote”.

Según el documento, “durante estas visitas las personas en resguardo han podido intercambiar y compartir alimentos con sus espos@s, madres, padres, hij@s, niet@s y otros miembros de sus núcleos familiares”.

La publicación también expresa que habrá más visitas similares en el contexto de navidad y fin de año.

Podrán ver a sus hijas e hijos

Bajo una fuerte batería de fotógrafos que registraban cada demostración de afecto se llevó a cabo la visita número 12, la cual ocurrió dos semanas después de la última visita a las presas y presos políticos retenidos en El Chipote. En esa oportunidad pasaron más de ochenta días para que las visitas fueran autorizadas.

Sin embargo, este miércoles 07 de diciembre el régimen ha sorprendido permitiendo que las personas presas políticas puedan ver a sus familiares con la variante que en esta oportunidad las personas que tiene hijas e hijos menores puedan ver a sus madres y padres.

De los más de 200 presas y presos políticos que mantiene encarcelado el régimen Ortega-Murillo, son pocos los casos de quienes han podido ver a sus hijas e hijos menores de edad. Casos como el del abogado Roger Reyes, con dos hijas de 5 y 3 años, la activista Suyén Barahona, con un hijo de 5 años, el exaspirante presidencial Félix Maradiaga y el periodista deportivo Miguel Mendoza, con hijas menores de edad.

Periodista Miguel Mendoza al fin abrazó a su hija Alejandra

Pasaron 534 días (casi año y medio) para que el emotivo reencuentro entre padre e hija ocurriera.

El periodista deportivo, Miguel Mendoza, fue secuestrado 21 de junio de 2021. Agentes de la policía subordinada al dictador Daniel Ortega allanaron la vivienda en donde irrumpieron y destrozaron al interior “buscando evidencias” que nunca encontraron pues jamás fueron presentadas. Pero la fuerza de los agentes fue la necesaria para generar preocupación entre la compañera de vida del periodista y su hija Alejandra (en ese entonces con 7 años), quienes desde ese momento temieron por la vida de Mendoza, uno de los más reconocidos y destacados periodistas deportivos en Nicaragua.

Miguel Mendoza fue secuestrado fuera de su casa, mientras visitaba algunas amistades, despojado de su carro y con el paso de los meses, el 16 de febrero de 2022 condenado a una pena de nueve años de cárcel por los supuestos delitos de “conspiración para menoscabar la integridad nacional y difusión de noticias falsas”.

Pero hoy, durante la visita número 12 a las presas y presos políticos se puso fin a una larga espera de 534 días en el que tanto el periodista como su pequeña hija de ocho años al fin logran verse y abrazarse una vez más.

“Se logró que mi sobrinita Alejandra pudiera ver, abrazar y besar a su padre Miguel Mendoza después de 534 días. Fue un encuentro muy emotivo, en donde la niña no se soltó del lado de él durante las cuatro horas que duró la visita. Ella le conto de sus sufrimientos, de las cartas y videos que le escribe, de su excelencia académica, de todos los libros que ha leído; y lo más sorprendente le llevo información de los deportes, detalle del Mundial de Fútbol y los resultados de la pelea del Chocolate. A ella también le gusta el deporte”, describió en su cuenta de Facebook Carla Mendoza, hermana del preso político.

Último escrito Alejandra, publicado el pasado lunes en redes sociales

En el mes de agosto amistades y familiares impulsaron una campaña sostenida que exigía el derecho a que Alejandra pudiera visitar a su padre. Los primeros días del secuestro de Mendoza, Alejandra no comprendía lo que ocurría y pensó que se trataba de uno de los tantos viajes al extranjero por asuntos de trabajo del cronista deportivo. No obstante, la familia tuvo que explicarle a la niña la situación con detalles; momento en que Alejandra empezó a escribir mensajes de amor en donde solicitaba la oportunidad de encontrarse con su padre, de quien ha manifestado considera su ejemplo y orgullo.