El 13 de noviembre de 2008, apenas una semana después de las elecciones municipales fraudulentas, el entonces Procurador General de la República, Hernán Estrada, se presentó en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) con un mensaje amenazador: “Si el Jefe de Estado y líder político del Frente Sandinista, Daniel Ortega, dispusiera llamar a sus partidarios a las calles no …