None

Multimedia

La costanera, lo que el asfalto no tapó

Onda Local | 08 Jul 2026

La costanera, lo que el asfalto no tapó

En la primera entrega de este reportaje, describimos el recorrido que hicimos a lo largo de los tramos tres y dos de la carretera costanera, destacando los principales impactos ambientales, relato que fuimos combinando con testimonios de personas afectadas, opiniones de pobladores de los municipios de Tola y San Juan del Sur, así como el análisis de los Estudios de Impacto Ambiental y Social y el criterio de voces expertas, todo con la finalidad de develar lo que no dice el discurso oficial.

En esta segunda parte, exponemos el recorrido por el primer tramo, los hallazgos e incidencias. Retomamos los daños ambientales y hacemos énfasis en los impactos sociales a mediano y largo plazo.

***

Día 2 Pasado meridiano: Inicio del recorrido por el primer tramo

Luego de almorzar en San Juan del Sur y hacer un breve descanso, nos encauzamos nuevamente en la costanera para recorrer el primer tramo. El último de nuestro itinerario.

Nos disponíamos a salir de la ciudad turística en la primera hora de la tarde, pero antes decidimos conversar discretamente con algunos pobladores para conocer sus percepciones sobre la carretera y sus impactos socioambientales.

Ahí tuvimos una revelación inesperada relacionada a posibles conflictos de intereses vinculados a un negocio que se acababa de inaugurar en las inmediaciones de la nueva rotonda.

El asunto en cuestión nos obligó a indagar más al respecto, y confirmamos un aspecto que, si bien suponíamos posible, no esperamos encontrar evidencias. Al parece no era un caso aislado. En las siguientes líneas revelamos de que se trata, no sin antes advertir que omitimos los nombres de nuestras fuentes como medida de protección.

Nuevos negocios sobre la costanera, pero…

Como era de esperarse, la construcción de la costanera ha dado lugar a que surjan nuevas inversiones y emprendimientos, lo que sin duda es parte de los beneficios socioeconómicos de la vía.

Tanto previo, como posterior a la inauguración del primer tramo se han venido erigiendo nuevas iniciativas de negocios. Bares, restaurantes, minimarkets, pulperías, escuelas de surf, entre otros, han venido apareciendo en puntos estratégicos de la ruta, principalmente en trechos de la carretera cercanos a las zonas pobladas, así como en las playas que ahora son de más fácil acceso y por tanto más frecuentadas por turistas nacionales y extranjeros.

En junio de 2025, la alcaldesa de San Juan del Sur, Estela Morales, en referencia a los avances de la carretera, dijo a medios oficialistas que: “hay muchos inversionistas construyendo; muchos ya están transformando sus negocios. (…) Eso para nosotros es una bendición, un progreso grandísimo para las familias que tienen pequeños emprendimientos y que están ubicados en las diferentes costas, todos estamos ganando con esta hermosa carretera”.

Sin embargo, pobladores aseguran que varios de estos nuevos negocios pertenecen o son administrados por personas con algún vínculo con el partido de gobierno o con las autoridades locales.

“Barillas Express” es una tienda de conveniencia inaugurada a mediados de junio. Se ubica en borde norte de la rotonda de San Juan del Sur. El negocio es administrado por una cuñada de la alcaldesa sanjuaneña. 

El caso más recientemente conocido, verificado in situ por Onda Local, es el de un negocio inaugurado a mediados de junio de 2026, en las inmediaciones de la rotonda de San Juan del Sur.

La alcaldesa tiene motivos de más para estar contenta. Pues este nuevo negocio es administrado por su cuñada María José Barillas Espinoza.

Se trata de “Barillas Express”, una tienda de conveniencia que abre de 6 a.m. a 12 a.m., y ofrece comida rápida, snacks, café y bebidas alcohólicas.

“Estamos ubicados en el costado norte de la Rotonda de San Juan del Sur, sobre la carretera Costanera, contiguo al Hospital Gaspar García Laviana” dice la página de Facebook del nuevo negocio, el que también ofrece “Todo lo que necesitas para disfrutar tu viaje o tu día de playa, en un solo lugar”.

María José Barillas es hermana del cónyuge de la alcaldesa, Jorge Luis Barillas, que dicho sea de paso, también labora en la municipalidad sanjuaneña.

Otro caso similar es el del Restaurante La Carrillo, ubicado en playa El Remanso, perteneciente a Eveling Carrillo, una reconocida militante sandinista. 

El restaurante fue aperturado en marzo de 2024 y en el mismo funciona una escuela de surf llamada “Alex Surf School” manejada por su compañero de vida.

Antes de tener el restaurante en El Remanso, Carrillo era conocida por atender un negocio de fritanga en una esquina del casco urbano sanjuaneño, el cual aún conserva.

Pero las oportunidades para esta pequeña empresaria, se siguen expandiendo.

El 2 de mayo pasado Carrillo anunció la apertura de otro negocio en un nuevo centro turístico inaugurado en el municipio de Cárdenas. “Aquí está nuestro nuevo negocio, un pequeño rancho lleno de amor” dice el post publicado en la red social Facebook.

El 8 de mayo la municipalidad de Cárdenas inauguró a orillas del lago, un nuevo malecón y un parque acuático.

En la publicación Carrillo refiere que “estamos ubicados contiguo al parque acuático” y agradece a Dios por las bendiciones a la vez que envía bendiciones al alcalde de Cárdenas, Rodolfo Pérez: “Gracias por tanto Dios, gracias por mi don que me regalaste bendice a mi madre, hermanos familia y amigos. Bendiciones para mis clientes. Bendiciones para el alcalde de Cárdenas.”

En los posts de Carrillo no faltan los halagos para la carretera: “Dios mío, es una belleza (…), que lindo lo que ha hecho nuestro comandante” refiere a la vez que vitorea: “Viva Nuestro comandante Daniel y la compañera Rosario”.

En San Juan también conocimos que uno de los bares nuevos que se encuentran en Brito, Según la fuente el negocio pertenece a de la compañera de vida de Roger Núñez, un conocido abogado sanjuaneño quien también fue candidato a alcalde. Núñez es hijo del exalcalde sandinista Abelardo Núñez (QEPD).

Estos son solo tres casos que conocimos, sin confirmar si el vínculo con el poder o con el partido gobernante es un asunto aislado o si bien obedece a un patrón o política establecida desde las estructuras gubernamentales para favorecer a allegados. Pero la cantidad de negocios nuevos en la ruta de la costanera, es ya considerable. Según el Ministro del MTI, Óscar Mojica, con la inauguración del segundo tramo de carretera se ha activado la inversion con la apertura de más de 700 nuevos negocios.

"Con este tramo se conecta la inversión extranjera y nacional, hemos visto florecer 723 nuevos negocios vinculados al turismo, hoteles, restaurantes, fritanga, residenciales de alta gama, bienes y raíces” dijo Mojica durante la inauguración del tramo dos, el pasado 27 de marzo.

En relación a los tres negocios descritos arriba solo queda preguntarnos: ¿Favoritismo, tráfico de influencias o casualidad?, No lo sabemos. No podemos decir a ciencia cierta que las personas que se están beneficiando económicamente con algunos de los negocios que están emergiendo en la costanera, sean producto del clientelismo político, la influencia o premio a la lealtad partidaria, porque también puede ser simple casualidad. ¿Usted qué opina? Le dejamos la interrogante, nosotros seguiremos el recorrido.

Rumbo al sur: Más daños ambientales a la vista

Con el asunto de los posibles conflictos de intereses y premios a la lealtad política dando vueltas en nuestras cabezas, dejamos la rotonda de San Juan del Sur.

Cinco kilómetros adelante encontramos otra rotonda, de esta se desprende un desvió hacia el oeste que conecta con Playa Remanso y otro al sureste desde donde se retoma la antigua calle hacia la comunidad Las Parcelas.

Siguiendo hacia el sur, entramos a un trecho de carretera donde se hizo apertura nueva de camino. Subimos una pendiente, que serpenteando, nos lleva a la entrada a Playa Tamarindo y unos minutos después, en la parte más alta, a la entrada a Playa Hermosa. Frente a esta playa hay una suerte de mirador. Una amplia planicie en lo alto de la colina desde donde se aprecia el océano en todo su esplendor.

Aquí hacemos la primera parada en el recorrido del tramo uno.

El vaqueano nos orienta sugiriendo un punto donde podemos detenernos en la parte más alta de la colina. Observamos que la carretera sigue en paralelo a lo largo de Playa Hermosa, una de las más extensas, pues su costa tiene una longitud de 1.8 kilómetros.

“Esta playa también cuenta con restaurantes y escuelas de surf”, nos comenta el vaqueano, a la vez que agrega que es mayormente visitada por turistas extranjeros amantes del surf.

La extensa planicie que hace de mirador al lado oeste de la carretera, tiene una altitud aproximada de 130 metros sobre el nivel del mar. Bruno, el exopeario de la Meco nos había comentado que para hacer la plataforma que hoy sirve de mirador, se hizo un relleno con grava que fue removida de un banco de materiales aledaño.

En efecto, el EIAS de este tramo ubica un banco de materiales en el camino a Playa Hermosa. El estudio describe el material explotado como “cascajo color café”. En total, según el estudio, a lo largo de este tramo fueron identificados seis bancos de materiales para su explotación.

Desde el mirador se aprecian dos imponentes islotes rocosos que parecen emerger del mar. También se puede ver a los surfistas que suben con sus tablas en las crestas de las olas, y más cerca abundante vegetación, todo lo anterior contrasta con un río de concreto sólido que fue vertido en el barranco donde termina la superficie plana que constituye el mirador.

Ver el material vertido y solidificado nos llevó a preguntarnos, ¿qué pasa con los desechos sólidos que se generan durante la construcción de la carretera?

Los EIAS de la costanera refieren que: “El Contratista podrá botar los desperdicios únicamente en los sitios aprobados por el Ingeniero, cuidando de no alterar el drenaje natural, afectar áreas boscosas o ecosistemas frágiles, contaminar aguas superficiales, afectar en alguna forma los cultivos en terrenos aledaños o alterar de manera significativa el paisaje del lugar.”

Llamamos a Bruno, “el mixero” que trabajó en la construcción de la costanera, y nos explicó que probablemente ese concreto fue vertido ahí con el compromiso de retirarlo posteriormente, porque “es terminantemente prohibido botar el material sobrante en cualquier lugar”.

Aseguró que esa es una regla sin discusión para los operarios de estos camiones, y explicó que el concreto sobrante debe ser trasladado a unas fosas habilitadas para eso en los planteles de la empresa constructora.

“Por ejemplo, si terminábamos una llena y sobraba concreto, este debía ser llevado a una fosa construida en el plantel para tal fin; ahí se van a botar todos esos desechos, incluso para el lavado de los mixers (los camiones que mezclan y transportan el concreto), los planteles también tenían pilas de lavado, no podíamos lavar ni enjuagar los camiones en otra parte, teníamos que ir al plantel y lavarlos en la pila” explica Bruno.

Sin embargo, también refiere que se vertía material en otros lugares solo en caso de emergencia como cuando se presentaban problemas con los mixers, pero con el compromiso de ir a limpiarlo posteriormente.

“A veces surgen problemas técnicos, hay mixers que se dañan y ya no pueden seguir operando hasta que los reparen; entonces el material que llevan hay que botarlo de inmediato para que no se endurezca dentro del trompo, porque de lo contrario este puede quedar inservible.”

Explicó que ese tipo de problema se da con alguna frecuencia dado que a este tipo de camiones se les daña una barra que tiene una con una cruz cardánica que es la que se encarga de girar el pompo. “Cuando se quiebra eso, no hay nada que hacer, no se puede, ya no da tiempo de ir hasta donde esté el depósito, el problema es que, si eso se endure dentro del equipo, se pierde ese trompo” reiteró.

El exoperario también enfatizó que cuando se bota material en un lugar no autorizado, “ahí tiene que llegar luego un bajop (retroexcavadora) y un volquete a recoger eso”.

En el recorrido encontramos también, en varios trechos de carretera, promontorios de material extraído de los movimientos de tierra. Al respecto el EIAS refiere que “La acumulación de tierra, sedimentos y otros materiales en los bordes de la carretera, por el cierre o abandono de la obra podrá tener un impacto visual negativo sobre las características estéticas del sitio”.

También señala que, de igual manera, la generación de desechos puede afectar la calidad del paisaje. “Sin embargo, este impacto se considera de carácter puntual, temporal, recuperable a mediano plazo, indirecto y de percepción social media”.

Ahora bien, una cosa es el concreto sobrante, o los desechos orgánicos que aún se encuentran a los lados de la carretera (tierra suelta y roca triturada), un asunto que con la explicación de Bruno, se supone un problema no tan complejo de resolver.

Pero ¿qué ocurre con las toneladas de materiales que salen de los bancos de materiales de préstamo o de los cortes de un cerro y qué tipo de impacto ambiental puede generar el mal manejo de ese material?

Montañas de sedimentos, grava y rocas

La cantidad de material orgánico que se genera producto de los cortes de cerro, los bancos de materiales, las excavaciones y remociones de tierra durante la construcción de una carretera como la costanera, es descomunal. Sobre todo en la apertura de camino nuevo.

Recordemos que solo Explotec, la empresa encargada de los cortes de cerros a través de voladuras o explosiones controladas, afirma en su sitio web que durante la construcción de la costanera removió 300,000 metros cúbicos de material por mes.

Para tener una idea de las dimensiones, con 300,000 metros cúbicos se puede rellenar un terreno plano de 600 metros de largo por 500 de ancho (equivalente a 30 hectáreas) con una capa de un metro de alto, o bien, al colocar la misma cantidad de material en 10 canchas de fútbol, la superficie del campo se elevaría cuatro metros.

Para transportar esa cantidad de material de un lado a otro, se necesitarían 25,000 viajes en camiones volquetes, tomando en cuenta que la capacidad promedio de cada camión es 12 metro cúbicos.

Si bien se desconoce cuantos meses duraron los trabajos de Explotec en los primeros tres tramos de carretera, el EIAS del tramo uno, refiere que los movimientos de tierra que comprenden el corte de terreno, así como las actuaciones de relleno necesarias (excavación en la vía y acciones de abra y destronque) tendrían una duración estimada de 380 días, es decir 12.6 meses.

En el caso del tramo tres, por ejemplo, la Meco afirma en su informe de sostenibilidad 2024, que en este tramo el movimiento de tierra significó la remoción de 1,670,263 metros cúbicos, lo que en este caso equivaldría a 5.5 veces los 300,000 que afirma Explotec.

¿Adónde va a parar tanto material?

El exoperario de la Meco asegura que en el caso del material producto de los cortes de cerros, este es depositado en un espacio habilitado para acopiarlo. “Ahí trasladan todo ese material, ahí lo van acopiando y después lo reutilizan para relleno”.

El ingeniero civil que accedió hablar con Onda Local refirió que efectivamente así ocurre, “parte del material que es extraído de este tipo de cortes puede ser utilizado para rellenar, nivelar o hacer terraplenes en otros tramos de la misma carretera.”

Sin embargo aclaró que no todo el material es reutilizado, pues depende de tipo de material y sus características, por ejemplo, la primera capa, llamada capa vegetal o descapote, se desecha porque no es apta para rellenos dado que generalmente está compuesta por tierra suelta y raíces vegetales.

Pero puede ocurrir que parte del resto de material no reúna los estándares de calidad establecidos, y por consiguiente también debe ser desechado en botaderos autorizados y designado para tal efecto. “Para esa decisión siempre deben realizarse estudios de suelos previos que determinarán si el material cumple las especificaciones para ser utilizado en el proyecto o ser llevado a un botadero” explicó.

No obstante, el mal manejo de estos materiales y desechos, también genera daños ambientales y sociales. 

El experto advierte que acciones que comprenden el mal manejo son, por ejemplo, que los desechos sean tirados en cauces naturales, lo que puede provocar arrastre de sedimentos e inundaciones en zonas pobladas; también se puede dar desvíos de corrientes por la obstrucción de estos cauces.

Explicó además que uno de los impactos ambientales más significativos por la remoción de estos materiales y desechos es “la afectación a la calidad del aire, por la cantidad de polvo y partículas en suspensión que se genera, lo que puede afectar a las comunidades aledañas y a personas que transitan por el sitio”.

En consonancia con lo anterior, los EIAS enfatizan que el material producto de los movimientos de tierra pueden causar impactos ambientales en el suelo, el aire y el agua.

En relación al suelo, señalan por la acción del corte de material, se produce “inestabilidad de taludes y aceleración del proceso erosivos hídricos” también advierte que la operación de arranque y carga de material puede generar riesgos de derrumbe. 

Por otro lado la explotación del banco de materiales genera contaminación del aire por la emisión de polvo. “Con la descarga a la atmósfera estas partículas aumentan los riesgos de afectaciones a la salud,” asimismo señalan que “la suspensión de material particulado desde los camiones que transportan el mineral contribuirá a magnificar este impacto”.

En lo que respecta al agua, los estudios refieren que la lluvia y el viento pueden hacer que buena cantidad de desechos alcance las quebradas, lo que, dependiendo de la carga de sedimentos y de la agresividad de los eventos erosivos, “podrían afectar los cuerpos de influencia, con lo cual se aumenta la turbiedad y las diferentes formas de vida acuática”.

A lo anterior se suma el efecto negativo sobre el ambiente, a partir del manejo inadecuado de otros desechos sólidos y líquidos (desechos comunes, material extraído de excavaciones, recipientes usados de pinturas y aceites lubricantes, residuos de materiales de construcción, piezas mecánicas, desechos de repuestos y maquinarias) los que podrían afectar la calidad del suelo.

El EIAS del tramo uno, refiere que: “Se generarán impactos como la posible afectación directa del suelo, compactación de áreas, aumento de la erosión y una disminución en la calidad edáfica, provocada por las acciones de instalación de campamentos y planteles, abra y destronque, movimiento de tierra en la que se incluye la extracción de materiales, desvíos provisionales, construcción de cunetas y colocación de base”.

***

Dejamos el mirador de Playa Hermosa y seguimos en dirección sur. Después de Playa Hermosa encontramos los accesos a las playas: Las Tablas, El Yankee, Escameca, El Coco, Punta Brasilito, Playa La Flor y Playa Trébol.

En ese trayecto pasamos por tres importantes áreas protegidas: La Reserva Privada Escameca Grande con una extensión de 1,332.5 hectáreas, la Reserva Privada la Finca de Escamequita, con 212.67 hectáreas y el Refugio de Vida Silvestre La Flor, con 7,349 hectáreas, este refugio cuenta con una playa reconocida por ser un santuario para la conservación de las tortugas marinas de especies carey, tora y paslama.

A criterio del ecólogo que habló con Onda Local, que una carretera de este tipo pase por un área protegida resulta contraproducente por los riesgos ambientales que genera al entorno, por tanto, lo ideal siempre es evitar, durante la elaboración del diseño del trazado, que la ruta intervenga en al área protegida.

Sin embargo, en el caso del tramo uno de la costanera no fue así. La carretera atraviesa tanto las áreas protegidas privadas como la tutelada por el Estado.

En consonancia, el activista ambiental afirma tajantemente que “las carreteras son una amenaza para las áreas protegidas.”

Los daños ambientales más significativos, que afectan principalmente la flora y a la fauna silvestre de la zona, han sido abordados ampliamente, pero hay otros de los que se habla poco pero que son altamente dañinos.

El ruido y la luz, los impactos de los que no se habla

La contaminación acústica y lumínica, son dos elementos que muchas veces pasan desapercibidos. Poco se hace referencias a estos como contaminantes ambientales en las carreteras, pese a que su impacto es devastador porque estos, además de alterar considerablemente el equilibrio de los ecosistemas, contribuyen a agravar el cambio climático por la emisión de dióxido de carbono (CO2).

Así nos lo explicó el ecólogo que colaboró con este reportaje.  Por eso para él, estos contaminantes “no visibles”, son motivo de preocupación en la nueva carretera.

El ecólogo explicó que tanto el ruido que producen los vehículos como la luz artificial nocturna alteran el comportamiento de los animales y los insectos, cuya desorientación repercute en el rol que estos desempeñan como parte de los ecosistemas para mantener su equilibrio.

Respecto al efecto de la luz sobre los insectos, recordó que es un fenómeno que ha estado ocurriendo por décadas con los insectos que vuelan por la noche a lo largo de cientos de kilómetros de carreteras.

En ese sentido también dijo que años atrás era común encontrar, luego de un viaje nocturno por carretera, en los parabrisas de los vehículos decenas de insectos muertos que se estrellaban contra el vehículo en marcha atraídos por la luz. Afirmó que cada vez se ven menos insectos, porque la iluminación en las carreteras los está diezmando.

“Hay que detenerse a pensar en eso, nadie lo hace porque solo son insectos y mucha gente ignora el impacto en los ecosistemas que esto provoca” reflexiona.

Advirtió que estamos asistiendo a una pérdida sin precedentes en términos entomológicos y eso es un problema a nivel global.

“Solo basta recordar cuando éramos niños, posiblemente usted recuerde viajando en las carreteras de Nicaragua, como se pegaban los insectos en el vidrio y en las luces del carro (…) los insectos vienen a la carretera en la noche atraídos por la luz", explicó.  

Insistió que esa situación ha exterminado a miles de especies de insectos. “Ahora casi no pasa eso, no se ven muchos insectos, ¿Qué hemos hecho?” se interrogó a la vez que lamentó que lo mismo podría ocurrir en la costanera.

“Esperemos que no estén pensando en poner luces fuertes a lo largo de la carretera, supuestamente para protección y seguridad. Sería un error” aseveró. “No es tan obvio, pero la luz es algo preocupante” enfatizó.

Asimismo dijo que la carretera sin luz artificial podría ser una oportunidad para promover el “dark sky turism” o turismo de cielo oscuro en algunas playas. Esta forma de hacer turismo es una tendencia ecologista en auge centrada en visitar zonas no contaminadas lumínicamente, para contemplar estrellas, constelaciones y astros.

Claves en la polinización

Explicó que los insectos nocturnos utilizan la luz de las estrellas para orientarse en la ruta que deben seguir, “utilizan las estrellas para navegar, la estrella está lejos, nunca se llega a ella, entonces los insectos siguen esa luz para recorrer largas distancias, pero si ven una luz en un poste, llegan a esta, se desorientan y dan vuelta sobre esa luz, y por la mañana llegan los pájaros y los comen”.

Asimismo indicó que lo anterior altera el equilibrio porque esos insectos mueren sin completar en su ciclo de vida su rol, ya que estos son claves en la polinización y en los procesos de descomposición de materia orgánica. También son fundamentales en el control de algunas plagas y como base alimenticia de la cadena trófica.

Tortugas marinas podrían verse afectadas 

Al ecólogo no solo le preocupan los insectos. Volviendo la mirada hacia las áreas protegidas por donde pasa la costanera, sobre todo en el Refugio de Vida Silvestre La Flor, piensa ahora en las tortugas marinas, porque estas también pueden ver afectados sus ciclos de arribo anidación y desove producto de la luz y el ruido.

El experto advierte que, producto de la contaminación acústica y lumínica, podría ocurrir que las tortugas dejen de llegar a la playa, si no se toman las medidas de preservación establecidas en los Planes de Manejo de las Áreas Protegidas, así como las que mandatan las normativas para la protección y conservación del medio ambiente.

“La carretera pasa muy cerca de la playa, cada vez habrá más ruido y más luces, más vehículos y camiones pasando de noche” afirma.

Los Estudios de Factibilidad de la costanera también lo advierten al referirse a los impactos negativos de carretera sobre el sistema biótico. Los informes señalan que la contaminación acústica y lumínica causada por la maquinaria del proyecto durante la construcción y más tarde por la circulación de vehículos, “perturba el actuar natural de algunas especies, principalmente durante épocas críticas como el cortejo o reproducción.”

De igual forma dichos estudios agregan que “la perturbación podría ser más severa para las especies de tortugas marinas que anidan en las playas del pacífico sur, ya que una vez entre en funcionamiento la carretera costanera, muchas más personas vendrán a vivir, a recrearse o trabajar, lo cual inferimos aumentará la contaminación lumínica y una mayor deposición de desechos sólidos y líquidos, que impactan el hábitat terrestre y marino”.

También señalan citando estudios previos que “está demostrado que las tortugas marinas evitan las playas artificialmente iluminadas, obligándolas en algunos casos a anidar en hábitats de menor calidad.”

En la misma vía agregan que debe de protegerse de la contaminación lumínica y acústica las playas del Pacífico que son claves para la anidación de tortugas.

Playa La Flor, arribadas masivas de tortugas …y turistas

Al defensor ambiental también le inquieta que dado el fácil acceso a playa La Flor la llegada masiva en lo sucesivo no solo sea de tortugas, sino también de turistas. Y eso puede empezar a versa desde ya.

El activista recordó que el Marena, promueve el turismo en esta área protegida para el avistamiento de tortugas durante el periodo de arribadas masivas, el que comprende los meses de julio a enero.

“Ahora con la costera hay mejor acceso, y eso va a ser un boom, porque al haber una buena carretera, la gente va llegar hasta en moto, ya que con la carretera no tendrán que preocuparse durante el invierno por la crecida de los ríos, y eso sin dudas producirá un impacto grande” aseveró, a la vez señaló que las instituciones a cargo del refugio “no tienen el mejor manejo, ni tienen la capacidad para atender a grandes cantidades de turistas.”

Aseguró que cuando no había una carretera de tan fácil acceso, ya se miraba esa dificultad, porque ya había arribada masiva de turistas, y eso es difícil de controlar. “imaginemos ahora el impacto real que eso va causar debido a que no tienen un buen sistema de manejo dentro de la reserva La Flor. Eso va ser de locos” vislumbró.

Indicó que se tienen que hacer esfuerzos dirigidos a minimizar ese impacto, con acciones como capacitar mejor al personal, a los guías y guardaparques, para orientar al turista que paga su entrada y baja a la costa, otra acción que recomienda es involucrar más a la comunidad.

“Desde ya tendría que haber un buen plan de manejo pensando en el futuro, para proteger mejor los recursos, pero eso es un proceso largo que se tiene que ir haciendo con tiempo, a estas alturas ya tendrían que tener ese marco bien trazado, bien cuadrado, bien planificado” reiteró.

Las arribadas de tortugas en Playa La Flor ocurren masivamente entre julio y enero, generalmente por las noches. Los desoves suelen darse durante la noche y la madrugada. Las llegadas masivas se dan con las fases de cuarto menguante y cuarto creciente de la luna, y duran entre 4 y 6 días continuos.  En una noche pueden llegar arribar hasta más de 5 mil tortugas. Según el Marena, en diciembre de 2025, arribaron a La Flor, 36,647 tortugas de la especie Paslama en un lapso de siete días.

Para el avistamiento de tortugas durante la temporada de arribas masivas, el Marena cobra una tarifa de 100 córdobas para turistas nacionales y 200 para extranjeros.  Además del avistamiento de tortugas, en el Refugio de Vida Silvestre La Flor, Marena promueve otras actividades de ecoturismo como senderismo, camping, caminatas guiadas, y avistamiento de aves.

No luces, no flash, no ruido”

La organización española Turismo Responsable, de la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA), advierte que el avistamiento de tortugas requiere una gran responsabilidad para no interrumpir su ciclo natural.

Entre las recomendaciones que hace están, producir el menor ruido y el hacer el menor movimiento posible; mantener una distancia mínima de 20 metros de las tortugas, evitar el uso de flash y luces, dado que estas puede hacer que las tortugas regresen al mar sin desovar. En caso de usar linternas asegurarse que tengan luces led rojas o filtros especiales e iluminarlas siempre por detrás, nunca de frente. No tocarlas ni perseguirlas, no interferir con su andar en la arena ni intentar agarrarlas.

El ecólogo retoma el tema de los dos contaminantes ambientales intangibles. “Hay que recordar que la construcción de carreteras, es solamente un punto, un punto que comienza y termina, pero en términos de impacto ambientales son más graves los que quedan siempre; siempre hay luz, luces de carros, camiones buses; siempre hay sonido, siempre hay fragmentación de hábitat, esas son las cosas que para mí son los mayores impactos a más largo plazo” expresa.

Finalmente insiste en que “el impacto de la contaminación lumínica, puede resultar no tan obvio, pero en realidad es de gran magnitud porque incluso evita que podamos ver las estrellas”.

“Sin educación ambiental, las playas se van convirtiendo en vertederos”

Entre los daños ambientales que se continuarán generando está la contaminación con desechos, de las playas que ahora son de fácil acceso.

El activista ambiental asegura que esos efectos ya se están viendo en algunas costas que antes de la carretera eran playas prácticamente vírgenes.

“Lo que vino a ocurrir con esto de la costanera de que esas playas que eran vírgenes porque antes era un poquito más complicado el acceso, ahora están siendo visitadas con más frecuencia y como lamentablemente carecemos de educación ambiental, te encontrás con el problema de la basura” lamentó el defensor ambiental.

“Muchos hemos aprendido y vamos enseñando a los niños que si van a visitar un sitio tienen que traer de regreso lo que llevaron. Pero ¿qué pasa?, en estas playas encontrás pampers, bolsas plásticas, encontrás platos desechables, encontrás botellas, desperdicios de comida. Las cosas que llevaste las dejaste ahí, entonces ¿qué estás creando? un vertedero.”

Añadió que eso está ocasionando un daño ambiental enorme cuyas consecuencias mucha gente no está dimensionando, porque, por ejemplo, hay animales que se acostumbran a vivir de los desperdicios que la gente deja, y eso también hace que merodeen las comunidades, donde antes no se acercaban, para buscar este tipo de desperdicios, cuyo consumo también puede afectar su salud.

Algunas consecuencias sociales inminentes

El defensor ambiental, reconoce que, pese a los daños ecológicos y ambientales, la carretera promete beneficios a las comunidades en términos de desarrollo socioeconómico, sobre todo por el potencial turístico que poseen. Sin embargo eso también tiene sus repercusiones.

En ese sentido avizora la ocurrencia de situaciones de carácter social que afecten negativamente el bienestar y la convivencia comunitaria, con la llegada de foráneos que visitan estos lugares con “con otras intenciones.”

Argumentó que se puede dar un incremento en la comisión de delitos menores como hurtos, vandalismo, y alteración del orden público en las comunidades y playas de la costanera, sobre todo en las temporadas de verano cuando las playas son más visitadas.

“No descartemos los problemas de esa índole porque con el fácil acceso las comunidades y playas, estas van a ser más concurridas, más visitadas; dejará de ser algo comunitario, y se puede generar inseguridad ciudadana y delincuencia. Son cosas que sabemos que pueden causar el tener más afluencia de gente” arguyó.

Reconoce que son situaciones que todavía no se ven, pero considera que conforme vayan creciendo y desarrollándose las comunidades costeras, estas situaciones se pueden ir presentando. “si bien es cierto que las autoridades policiales están constantemente monitoreando y patrullando, nuca es suficiente” acotó.

Paralelamente, según el ambientalista, se podría incrementar la accidentalidad, sobre todo con motorizados, pues al ser una vía nueva, los conductores aumentan la velocidad. “Ya la gente lo venía diciendo desde que se anunció la construcción, esa carretera va a traer muchos accidentes” subrayó.

***

Tarde calurosa en El Ostional, el final del recorrido y el punto de retorno

A tan solo cinco kilómetros más adelante de la entrada a playa La Flor, se encuentra el poblado de El Ostional. Un caserío asentado frente a la playa del mismo nombre. Arribamos a esta pequeña localidad habitada principalmente por familias agricultoras y pescadoras. Aunque algunas están incursionando en iniciativas económicas vinculadas al turismo. 

Tomamos la angosta calle adoquinada que va rumbo a la playa. En una pulpería nos reabastecimos de agua para aplacar la sed.  Gente muy amable y hospitalaria por cierto. En la entrada a la playa hay un pequeño malecón y sobre el mismo algunos bares. Mas adelante algunos acopios de mariscos. En la costa se puede ver varias lanchas con sus motores fuera de borda. 

Después de El Ostional, está la comunidad El Pochote y finalmente el Naranjo, muy cerca de la línea fronteriza con Costa Rica, donde inicia el primer tramo de la carretera. Son 8 kilómetros desde El Ostional hasta el límite que divide ambos países.

Recorrimos algunos kilómetros más desde El Ostional. Pasamos el primer puesto militar sin problemas, pero decidimos iniciar el retorno antes de llegar a El Naranjo.

No llegamos hasta el punto de inicio del tramo porque el vaqueano nos advirtió de otro puesto militar ahí habilitado, y por ser fronterizo hay más control de los movimientos de personas. Podrían interrogarnos y revisar nuestras pertenencias, sobre todo los equipos de trabajo. Además ya se acercaba la hora del ocaso, y en San Juan del Sur nos esperaba una suculenta cena en la fritanga de “la Carrillo” donde acordamos que cenaríamos por pura curiosidad.

Pero por ahora, a pocos kilómetros de la frontera, lo más sensato era evitar el riesgo y decidimos iniciar el retorno evadiendo así cualquier contacto con los efectivos militares, pues la confiscación de nuestras cámaras y los registros audiovisuales e información recogida a lo largo de los tres tramos, sería algo demasiado frustrante; quizá similar a la acción de arrebatar al suelo la capa vegetal para luego cubrirla con concreto y asfalto sin dejar evidencia de lo que ahí hubo.

Mejor nos vamos, para poder entregarle a nuestras audiencias evidencias de lo que con el asfalto no se pudo tapar.

Multimedia | La costanera, lo que el asfalto no tapó