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Los mitos provocan que las personas maten algunos animales

Caio

Una radio de Jinotega publicó el sábado 21 de mayo en su página de Facebook una noticia que afirma que las heces del perrozompopo, un reptil que se encuentra en la mayoría de las casas en Nicaragua, provocan una enfermedad degenerativa.

En un día la publicación lleva cientos de compartidas y miles de reacciones. Sin embargo, cuando Milton Salazar, un nica experto en reptiles y anfibios, vio el post, denunció la publicación y explicó porque era errada. Como reacción, varias personas denunciaron la publicación como “información falsa sobre salud” y la radio de Jinotega tuvo que borrar el contenido.

Este es el ejemplo de cómo mucha información falsa y mitos andan circulando por las redes sociales y la web, perjudicando a las personas al mal informarlas y a los animales, creándoles estigmas, asegura Salazar.

El 22 de mayo se conmemoró el Día Mundial de Biodiversidad y muchas especies de animales tienen mitos que se traducen en acciones negativas.

De seguro vos has escuchado uno que otro mito sobre algún animal, generalmente que es peligro para las personas. Salazar, como experto en reptiles conoce más de uno.

“Matar a la serpiente es bíblico”

Quizá el mito más extendido y nocivo que se conozca es el de que “todas las serpientes son venenosas”, afirma Salazar. Sin embargo, no es así. Salazar explica que, aunque todas las especies de serpientes que existen en el país tienen toxinas, sólo 13 entre víboras y corales son consideradas como venenosas.

“Actualmente, tres especies se están estudiando y podrían ser 16 las especies venenosas”, señala Salazar. Sin embargo, a todas las serpientes se les mata. El experto explica que hay gente que justifica diciendo que matar serpientes es bíblico, por todo lo que relata el libro de Génesis, en la Biblia.

“Otro mito es que la serpiente se le pega en el seno a las mujeres con bebés para quitarle la leche, que el perrozompopo es venenoso”, menciona, “o que la boa tiene veneno en una hora de la madrugada y que es muy peligrosa”. 

“Matamos a serpientes que comen otras serpientes, principalmente víboras. Estos mitos se han venido transmitiendo de generación en generación”, señala el experto.

Una serpiente no te ataca por verte, solo si te acercas mucho o la pisas. Pero incluso la serpiente de cascabel, tiene una alarma que te dice que no te acerques. En ese sentido, un perro agresivo puede ser más peligroso que una serpiente, ya que este puede atacarte sin aviso.

“Los huevos de tortugas no dan poderes sexuales”

Otro mito bien enraizado es el poder sexual que supuestamente dan los huevos de tortugas marinas. Salazar asegura que ese mito también es falso y ha afectado mucho a esta especie de reptil marino.

“Este mito ha provocado mucha presión en las tortugas marinas”, menciona Salazar. Lo mismo ocurre con las iguanas, a los que se les atribuye una gran cantidad de proteínas sin ningún estudio.  

Mitos sobre murciélagos

Los murciélagos, al igual que otros mamíferos, tienen el virus de la rabia. Sin embargo, el hecho que haya murciélagos en los árboles de tu casa, no quiere decir que vayas a contagiarte.

Sobre el mito de que los murciélagos atacan a personas para alimentarse de sangre, Salazar afirma que en Nicaragua hay tres especies de murciélagos que se alimentan de sangre, pero la mordedura de estos animales a personas no es común, pues prefieren alimentarse de animales de granja como vacas o gallinas.

¿Por qué la gente cree en esos mitos?

María Angélica Almendarez, divulgadora científica, explica que la gente suele creer estos mitos porque “consideramos que el conocimiento que tenemos es suficiente y no necesitamos aprender más”.

Siempre hay que leer e investigar más allá, recomienda. Los mitos son tan influyentes porque se comparten en común con otras personas, señala Almendarez, por eso cuando páginas como la de la radio de Jinotega comparten información no verificada, cometen un error.

“Los mitos son muy fáciles de creer”, señala Almendarez. Son parte de la cultura y son difíciles de dejarlos porque significa eliminar algo que para nosotros es verdad.

“Es más fácil creer en lo que ya sabemos que leer para comprobar. Cuando algo nos llama la atención y es fácil de creer, caemos”, afirma Almendarez.

Por su parte, Salazar asegura que la educación ambiental puede resolver este problema de creer en mitos.

Lo cierto es que muchos animales salen afectados con dichos mitos, y los ponen en peligro. Casi todas las especies de animales tienen un mito, por ejemplo, se cree que si una mariposa negra entra a las casas traerá muerte. Los colibríes son utilizados como amuletos para atraer el amor y se tiene la creencia que los búhos y lechuzas son brujas y dan poderes mágicos.