Caso Brooklyn Rivera activa alarmas sobre desaparición forzada en Nicaragua

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, la Asociación Memoria y Justicia (AMJ), y Amnistía Internacional, brindaron una conferencia de prensa este 28 de mayo, mediante la cual abordaron su preocupación sobre la situación de las personas que se encuentran en desaparición forzada en Nicaragua producto de la represión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La conferencia, convocada tras conocerse la condición de salud del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, quien estuvo cerca de tres años en condición de desaparición forzada, contó también con la participación de familiares de personas a las que el régimen mantiene en la misma condición.

A la iniciativa se sumaron las organizaciones Raza e Igualdad y el Mecanismo para el Reconocimiento de las Personas Presas Políticas en Nicaragua.

Desaparición forzada entre las violaciones más graves

Claudia Pineda, directora de la Asociación Memoria y Justicia (AMJ), refirió que, en nombre de las organizaciones presentes, expresaba su más profunda preocupación por la situación del líder indígena Brooklyn Rivera, a quien el régimen Ortega Murillo mantuvo por más de 970 días en condición de desaparición forzada.

“Su reaparición en un estado de salud gravísimo no es solo un hecho aislado ni accidental, es la consecuencia directa de decisiones y omisiones del Estado de Nicaragua que tenía la obligación absoluta de proteger su vida e integridad” señaló Pineda.

Asimismo, advirtió que la desaparición forzada es una de las violaciones más graves del derecho internacional y añadió que cuando el Estado detiene a una persona asume un deber reforzado de cuidados, pero “cuando ese mismo Estado oculta su paradero, niega información a su familia, impide el acceso a su defensa y además no garantiza la atención médica adecuada, está incumpliendo de manera deliberada sus obligaciones más esenciales.”

Cesar Marín de Amnistía Internacional refirió, que la información oficial difundida por las autoridades nicaragüenses sobre el estado de salud de Rivera, confirma una cadena de arbitrariedades que han sido cometidas y materializadas contra el líder indígena.

De igual manera indicó que la situación que vive Rivera también la están padeciendo más de 60 personas que están, o bien en desaparición o bien en situación de detención arbitraria por el simple hecho de intentar defender, promover sus derechos humanos.

En tanto Pineda reiteró que el deterioro extremo de la salud de Brooklyn Rivera es obligatoriamente responsabilidad del Estado.

“Las enfermedades que hoy lo ponen en riesgo pudieron y debieron ser tratadas. La falta de atención médica, la incomunicación prolongada y las condiciones inhumanas de detención no son errores administrativos: son parte de un patrón de represión que afecta a decenas de personas que continúan desaparecidas bajo custodia del Estado” reiteró la experta en derechos humanos.

Tanto Pineda como Marín, demandaron la liberación inmediata e incondicional de todas las personas presas políticas y en desaparición forzada en Nicaragua. “Mientras esto no ocurra, el Estado nicaragüense está sujeto al escrutinio internacional, la crítica internacional y el trabajo de todos los organismos de derechos humanos que estamos muy pendientes de la situación que ocurre en ese país” advirtió Marín.

Sin embargo también señaló que “en contextos como este, sabemos muy bien que el acceso independiente que garantice de primera mano una evaluación médica que permita saber si de verdad Brooklyn está siendo atendido adecuadamente”.

Por otro lado dijo que es perentorio el acceso a sus familiares y la supervisión de mecanismos internacionales de protección a las personas detenidas.

Familiares externan sus angustias y exigen libertad inmediata

En la conferencia participaron de manera virtual Thelma Brenes, hija del coronel en retiro Carlos Brenes Sánchez, en condición de desaparición forzada desde el 14 de agosto del 2025. Eugenia Valle, esposa del coronel en retiro Víctor Boitano Coleman secuestrado el 23 de abril de 2024 y Dina Carolina Fagoth, hija de Steadman Fagoth, líder miskito desaparecido por la dictadura desde septiembre de 2024.

Las tres mujeres expusieron su preocupación por el incierto estado de sus parientes y demandaron su libertad. 

Brenes refirió que su padre padece diabetes, hipertensión y neuropatía y que desde su detención la familia no sabe nada de él. También se refirió a Salvadora Martínez, pareja de su padre, también secuestrada por el régimen y de quien tampoco tienen información sobre su paradero y su estado de salud.

En tanto, Valle, esposa de Boitano, dijo que la incertidumbre y el silencio oficial aumentan el sufrimiento y temor por su integridad y su vida. “La desaparición forzada no solo castiga a la persona detenida, sino también a toda su familia, que permanece en angustia permanente ante la falta de información” señaló Valle desde el exilio.

Por su parte la hija de Steadman Fagoth, recordó que su padre fue desaparecido por el régimen luego que este denunciara que funcionarios del gobierno podrían estar implicados en ventas ilícitas de tierras ancestrales.

Fagoth también dijo que “nosotros como familia estamos exigiendo saber las condiciones de mi papá, y que nos lo entreguen vivo y sano”.

“Un ultraje a la dignidad humana”

Fernando Goldar de Raza e Igualdad, describió la desaparición forzada como un ultraje a la dignidad humana y señaló que no hay dudas de que el profundo deterioro de la salud de Rivera ha sido provocado por “las condiciones de confinamiento contrarias a la dignidad humana y a las obligaciones internacionales de derechos humanos de Nicaragua”.

También responsabilizó al Estado de Nicaragua por lo que le suceda a todas las personas desaparecidas.

Yader Valdivia del Colectivo Nunca Más agradeció a las organizaciones que se sumaron a la conferencia, así como a los familiares por su valentía por alzar la voz para continuar denunciando las violaciones del régimen en contra de las personas en condición de desaparición forzada o en detención arbitraria.

“Hoy estamos ante un crimen de lesa humanidad que se suma a las detenciones arbitrarias que el régimen ha realizado contra las personas presas políticas y ahora en las personas en condición de desaparición forzada” resaltó el activista.

Finalmente dijo que esta vez “no estamos demandando prueba de vida, estamos demandando la libertad absoluta de todas las personas presas políticas en Nicaragua”.

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